Su vida | Espiritualidad, vocación y misión | Testimonios vivientes | Peticiones | Contacto


Obra por la vida y los enfermos, en el lugar de su muerte

Un regalo del Señor ha sido el florecimiento de la figura del Venerable Padre Mariano en una institución de servicio médico-social establecida desde el año 2011 en Freirina, región de Atacama, en cuya jurisdicción el Venerable rindió su vida terrena el 14 de mayo de 1904.
Eje de esta realización fue la creación del Centro de Estimulación Kinésica del Adulto Mayor (Cekam) Padre Mariano Avellana.
Este surgió por iniciativa de una esforzada pequeña empresaria minera de la zona, doña Ana Puga Contreras, quien se sintió profundamente impactada al conocer al Padre Mariano por un folleto de difusión que, sin saber cómo y por qué, apareció en el socavón de su mina.
Convertida desde entonces en ferviente difusora del Venerable, quiso como él entregar amor a los enfermos más necesitados.
Tras constatar grandes carencias de salud pública entre los 6.000 habitantes de Freirina, doña Ana ideó la habilitación de un centro de salud familiar con el nombre del Venerable, que se dedicara en forma preferente a los adultos mayores.
Financió así la habilitación en Freirina de un centro dedicado al cuidado gratuito y sistemático de la tercera edad, con un enfoque comunitario y de salud familiar. En su realización y desarrollo tuvo el aporte decisivo del entonces director de Salud Familiar de Freirina, Juan Pablo Rojas Bugueño, también entusiasta devoto del Venerable.
 Entre ambos lograron de la municipalidad local la cesión de un edificio en desuso, cuya restauración y equipamiento técnico para el tratamiento y estimulación kinésica de adultos mayores financió doña Ana.
El centro de salud fue inaugurado en junio de 2011 con la bendición del obispo claretiano de Copiapó P. Gaspar Quintana. Desde entonces el Cekam sigue atendiendo las necesidades de salud familiar, y en especial las de los adultos mayores, al amparo del nombre y testimonio del Padre Mariano, cerca del lugar donde el Venerable concluyó su servicio primordial a los enfermos.

Padre Mariano Avellana | Misionero Claretiano | 2015